Monchie
Invade mis flemas, pestañea inestable,
Siento que la existencia se remite a unos cuantos conceptos básicos alejados del conocimiento aprendido y que se asemejan más a…
Regreso a clases.
Me propago propiamente a la luz verde emergente en ti,
Eres relativa y no creo en el espacio-tiempo;
Aspecto de la silueta atenta pero la marca de tu blusa me vuelve loco de amor.
Reflexiva inexpresiva preparada para vaciarse ante mí
y olvidarse de esa parte que le regale y que ya se comió,
ardiendo le fluyo los intestinos pesticidas paranoicos patrocinados y en cinescopio abrelatas y un recuerdo vulgar, todos merecemos una oportunidad, pero no pueden surgir esperanzas de las entrañas extraterrestres, y no sigo palpitando por ancas de rana en el cielo con un ritual suicida porque queda por contar algunas reencarnaciones más frustrantes.
El vaso esta medio vacío o medio lleno de sangre que mis pasitas en tu casa me llenan de lágrimas con cascaroncitos de huevos que tu temblaste para no verte.
El portal seco cubriendo el codo acomodado en sus ojos media vuelta risa que calla el frío en madrugada con Listerine.
Las violetas violentas inocente no eres tu pero me destrozas con la tiña de tus dedos cognitivos, en la secuela las manos hipnotizan un sábado para que la mañana dure el doble de espejos acurrucados y furiosos, con un plástico para cubrir la lluvia, el zapato brilloso sobre la avenida Stykkishulmur en la que sólo se llega por Jeep, la seda en tus oídos antes de robarte tu primera vez en este hospital para enfermos terminales, las zanahorias nunca tuvieron tu sonrisa.
Terminal de autobuses sin reloj,
El café con ciruelas se asimila en la muela, el tabique dislocado, sinusitis del alma,
Hay cristalitos de luna en tu nariz, extraes sensualidad del piso y el vestido que camina en la neblina con llagas en tu cuello bajo el lago en que flotan los cuerpos de tus padres y el mundo es tuyo porque me besas justo antes de expirar.
Las manos se hunden con secuencia por que son maniáticas y me reflejo en tu anemia acurrucada y enigmática, la morfina con galletitas crackets de sutileza en espacios para dar testimonio, estaré contigo, aquí, mientras la memoria persista, porque no existe amor desperdiciado cuando se ama en silencio, cuando compras tenis Nike, compras muerte.
