December 29, 2005

A LAS 5 Y ¼ EN EL JARDÍN DE LOS MUERTOS

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Jack, Mortorius y Axel son tres estudiantes que habitan juntos un pequeño espacio, sencillo y libre de contaminación por radiación… Rentan la casa del velador del cementerio, la cual se encuentra junto a las lapidas de los tres diputados más corruptos en la historia del país, quienes fueron castrados (y cuyos órganos sexuales estuvieron en subasta el sexenio pasado) y sumergidos en una piscina de semen y sangre.

Jack, de 21 años, es asesino a sueldo, (cuyo empleo es sólo para sustentar sus estudios y pequeños vicios) puede ser una persona agradable, calculador y frío; no ama a nadie ni nada (con excepción del vino tinto y el queso fino). No parece tener otro sustento de vida, aun así es un joven dedicado a las artes y las ciencias, además de un total adicto al sexo fácil.

Axel, de 18 años, busca siempre un pretexto suficientemente surrealista como para justificar sus deseos de morir; se siente desligado de este mundo, no entra siquiera al plano espiritual, sólo busca desvanecerse, volverse una sustancia tan pretenciosamente pura como para no existir…

Mortorius, de 21 años, sólo observa, analiza y consuela con la mirada; ama tanto que no se puede apartar del dolor, ha caído tantas veces, ha abrazado a la belleza en tantas formas, y ha sido devorado por la soledad toda su vida. Para morir sólo bastaría con acabar con su fe en la humanidad y en la resurrección del amor.

*Jack flota a veces por el corredor, trata de abrir la puerta de la entrada, pero sus compañeros la tienen atrincherada; lo único que puede hacer es darse de golpes toda la noche.

Por la mañana la tristeza acompaña las nubes de Febrero, 3 nuevos huéspedes vagan por el cementerio, parecieran vivos aun, (o muy bien maquillados) llevan sus mochilas al hombro y se aventuran entre las lapidas y cruces variadas; cortan una flor y hacen un ritual de olvido…

Por la tarde asisten a sus clases: Jack estudia arte y música, Axel Literatura y poesía, y Mortorius filosofía y letras inglesas…

Sus vidas aunque ligadas a la belleza, tienen un gran vacío; algunas veces parecen no poder volar entre las nubes y las estrellas, y aunque podrían vivir lo mismo en mil ocasiones, pretenden tornarse fríos para congelar su sangre cohabitante de sentimientos enfermos.

Al atardecer regresan a su hogar (su verdadero hogar) y cada quien toma una rodaja de luna roja, y se guardan un poco en el bolsillo izquierdo del pantalón.

/Los lapsos en el espacio son vueltas incesantes, donde la única conciencia es la que se queda aparte/

\Las flores en el cementerio son tan hermosas y coloridas que enraízan inexactamente las camas del subsuelo\

Podría no haber pasado nada con Jack, Mortorius y Axel; podrían haber vivido lo mismo hasta el día de su muerte, y todo seria como si tan sólo hubieran cambiado de habitaciones (a unas que estuvieran bajo el nivel del mar). Pero todo lo que brota del alma humana suele ser tan dañino, tan doloroso; como si nuestra alma fuera una navaja de dos filos y pidiéramos amor a gritos…

**Axel escapa de madrugada para patear perros y maullar como gato, se sienta bajo un árbol y contempla las estrellas, desearía devorarse alguna y vomitarla sobre un tranvía.

Después de dormir por tres días, las tres copas rotas derraman miradas en instantes pasajeros, envuelven sus bocas enteras en papel aluminio, como plateado instinto y simple matiz de expresionismo francés.

Una tarde de domingo Axel se enamoro, fue la primera vez que pudo encerrar el egoísmo que llevaba alimentando desde hace tantos años, y convertirlo en un egoísmo compartido… Ella se llamaba Salamandra Mandrágora, era tan blanca como la luna vista desde Marte, tan hermosa como un rocío matutino de mermelada de menta, y tan suave y simple como una enfermedad mortal… Y sobre todo, lo más importante: ella se encontraba totalmente enamorada de él; tanto así que en sólo 3 días fabrico un palacio lunar a escala, con tres simples plumas de ganso y dos ojos de conejo albino. Todo era tan perfecto, como la total perfección del dolor y la angustia de las grandes perdidas.

***Mortorius se levanta de la cama con los ojos cerrados, camina sólo cuando se siente seguro; se queda dando vueltas en circulo junto a las palomas, y cuando estas se echan a volar, él regresa a su nido y les revienta el vientre a sus retoños…

Jack galopa a toda prisa en su corcel aguamarina, suspira y tira una piedra lunar en cada esquina del boulevard, el descanso es necesario en una mente tan ocupada… Todo desaparece, el contraste es serio, el tiempo agotado.

Salamandra Mandrágora se detiene desnuda, mientras las dulces garras de Axel se encajan en su rostro, salpican el vestido de ella y logra degustar un poco de sangre con su tensa lengua; el amor fluye como tersas gotas matutinas… Axel se queda solo en la casa, 15 minutos en pleno aislamiento son suficientes para desistir~~~~~~~~~~

El amor es una estatua de polietileno en vidrios acuosos… Axel cita a Salamandra Mandrágora en el cementerio, por la tarde; ella lleva una rosa de plata y una pluma negra…

Mortorius y Jack, no llegan a cenar…

Salamandra mandrágora llega tarde a la cita…

En el lugar, sólo hay, música y risas…

|Ella camina reservadamente entre los arbustos, mueve algunas ramas, coloca algunas flores, y se echa al suelo: la lapida de Axel se encuentra enmohecida desde hace ya varios años…|

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