Monchie
-U-
Utare, el frío se descompone y se antepone a una silueta inconsciente, ausencia de todo deseo, intermitencia del sonido la voz ha muerto, blanca esperma en gravedad cero resbalando por la espina dorsal, preservativos en la secadora y un rumbo inadecuado por la ladera espacial.
-U2-
Trato de poner mis manos suavemente para que no se lastimen, pero tienen tantas imperfecciones que prefiero usar guantes de goma cada que tengo que drenar a alguien, todo esta tan húmedo y continuo unos cuantos centímetro más, alguien canta muy dulcemente en la habitación continua, es una ocasión especial, usare el traje azul para recorrer los alrededores, zapatos relucientes y mis rizos hidratados, el láser esta descompuesto y llevas esos ojos apocalípticos siguiéndome en todo momento, un sueño imposible.
-U ZERO-
Carrusel trigonométrico, todo va tan rápido y Utare apenas tiene 25 siglos de edad, cuando pierde el rumbo sabe que el amor lo puede salvar, 1977-2999, nostalgia de fin del mundo, los delfines se alborotan, del cielo brota un rábano y parte a la ciudad en 37 pedacitos, Utare desprotegido toma a sus 12 amadas y su mayordomo, suben a su nave llamada “Marb Rekots” y se alinean a otra galaxia.
El mayordomo se cuelga de una soga, en el tocadiscos suena el LP de “El idiota”, de Iggy Pop.
Mientras tanto, en una galaxia lejana, un cazador llamado “Deer Rats” mira al cielo con celeridad, de su boca se articulan las más complicadas palabras de dolor con un tono armónico, hasta ese momento Deer era totalmente heterosexual, ese mismo día Utare arribo a esa galaxia.
Las mejores intenciones en el momento incorrecto.
La ciudad vivía en contraparte, en la nebulosa se vierte una caricia, alambres secos cristales y tizas, un girasol inerte rodeando como satélite, lluvia interna e hileras inconsistentes de amnesia.
Deer recorre el planeta, luz lo cautiva, Utare arriba en la nave sombría, luna maestra cubriendo las veredas…
Bengalas en vagones de tren, la vía gira en el contorno del agua; Deer escribió un relato de lo más subversivo y genial sobre su encuentro con Utare, la critica lo catalogo de “pornográfico” y fue llamado a juicio, el escrito titulaba: “Date una vuelta por mi lado salvaje, puta alienígena”.
Deer y Utare se volvieron buenos amigos y rentaron una casa junto al mar, era una primavera hermosa y llena de vida, Utare le confeso a Deer su terrible secreto” era músico de Rock, al parecer el peor de todos, no tenía el más mínimo talento o carisma; Deer arreglo todo para que tuviera por lo menos un hit en la radio, este se llamo “Píntamelo de negro, puta alienígena”, el publico adolescente reacciono muy bien, pronto Utare tenía groupies a las que le chupaba la sangre pop, al final nadie las reclamaba y pasaban a la fosa común.
Eran días de dicha y sana diversión, pequeñas orgías y leche con malvaviscos, desde que llegamos al mundo empezamos a llenarnos de mierda, un cúmulo de estrellas pudriéndose en el supermercado, disparando en medio de nuestros ojos y ni siquiera nos inmutamos, fingimos olvidar y ser otras personas, gente sin remordimientos.
Mutilación, desmembramiento y detergente liquido.
Utare perdió su mano izquierda en un concierto, Deer le dono la suya incondicionalmente, tomo una pequeña navaja e hizo un corte de 10 cm. Un tanto profundo y después como abrelatas rodeo su muñeca, el dolor era ineficaz y poco afligido Deer le entrego su mano como señal de su lealtad, a Utare no le importo.
Ese día se fueron a tomar unas fotos, como de costumbre Utare no salió en la foto, y era de esperarse nunca tuvo carisma el pobre chico.
Deer se volvió oficial de policía estelar, inquebrantable y honesto, rápidamente fue el mejor en su tipo, por otra parte Utare fue seducido por las secretas y oscuras artes de la piratería de DVD´s de Universal Pictures; en cuestión de meses fue el amo de la mafia de piratería estelar, su maldad no conocía limites, era despreciable.
Mientras tanto el bueno de Deer apoyaba a su comunidad, iba a las kermesses de la iglesia y velaba por nuestra seguridad, hasta que un día se dio cuenta de la vida secreta de Utare, esa ocasión se juraron odio eterno, y Utare le devolvió su mano a Deer, ambos tenían el corazón roto.
Macaroni espacial, trajes ajustados y algunas ardillas anorgasmicas.
Saliva y enredaderas, el ambiente recluido, todos somos la groupie untada en el pan tostado del vacío existencial.
Hubo una batalla intensa entre la noble causa de Deer y la vergonzosa deshonra de Utare, la batalla duro 7 años, las compañías fílmicas quedaron en bancarrota y hubo millones de muertos, se recluyo en campos de concentración a todo aquel que tuviera un quemador en su casa, nadie era confiable, todos eran unos potenciales piratas; al final unos cuantos rebeldes huyeron en naves espaciales hacia otro rumbo de la galaxia, Utare los lideraba a todos, él y sus detestables secuaces se apoderaron el flujo aéreo por otros 7 años, y ya no sólo se dedicaban a la piratería de películas, sino que también quemaban música grupera, el futuro parecía gris para este joven rincón del universo.
Al fin, nuestro valiente héroe Deer se encontró de frente con el gañan de Utare, aconteció una gran pelea de la que no entrare en detalles, al final, a un lado de algún risco peligroso se realizo el ultimo golpe, Deer estuvo a un paso de tirar a Utare hasta un agujero negro, algunas fuentes dicen que Utare dijo arrepentirse por ser una criatura tan repugnante, a lo que Deer le respondió: “Hay mucha gente despreciable en el mundo, no te sientas especial”.
En un ultimo suspiro Utare confeso a Deer que cuando era más joven bailo “Boogie Wonderland” para la televisión, eso explica perfectamente el oscuro destino al que estaba determinado.
Fin
DI NO A LA PIRATERÍA ESPACIAL.
