Monchie
“Dentro de 50 años, el dinero no tendrá valor. No habrá fronteras ni banderas, porque esas ideas no le gustan a la gente joven, son conceptos muy viejos que exterminaron a muchos indios. Entraremos en una dimensión de mayor dignidad, igualdad y conciencia. Las personas se darán cuenta de que lo mejor de la vida, está fuera del marco de juzgar, sentir vergüenza o culpa… o condenar a los demás”
-Carlos Santana-
Ridley Scott dirigía su nueva película “El Loro”, donde una siniestra ave muere encerrada en el excusado de un baño publico, y cuyo espíritu maligno obliga a las personas (amantes de los musicales) a sacar una copia del nuevo disco de Sarah Brightman y colocarlo en el esteréo de una pobre víctima, en un plazo máximo de una semana, sino el macabro Loro liberaría al fantasma de Cher en traje transparente, que nuestro débil corazón no soportaría… El dialogo de la película era más o menos así:
*Mujer frígida: Mi fantasía intima, ahí les paso el dato por si tengo algún fan, es ir a Canadá y hacerlo en un igloo, con el piso cubierto de pieles y velas alrededor, a la vez que dos televisores están encendidos, en uno que pasen la película de Amores perros y en el otro Titanic, ahhhh y con música de Enya y una pizza de repollo.
*El Loro: Eee, eee, El Loro, El Loro, Sarah Brightman, Sarah Brightman, cumple la profecía, cumple la profecía.
La película presumía de ser la más aterradora de todos los tiempos, en ella se trataban temas de existencialismo, metafísica y religiones orientales, al mismo tiempo que Ozzy Osbourne explicaba sobre un recuadro los detalles fundamentales de la trama.
“El Loro” llegó a ser tan popular que las imitaciones no se hicieron esperar, pronto salió un film llamado “El Cuervo”, que había plagiado totalmente el estilo gótico y surrealista del primero, fue una vergüenza para la industria cinematográfica. Ese año un Re-make puertorriqueño de “El Loro” gano el premio Oscar en 11 categorías, incluyendo “Mejores zapatos” y “Mejor canción de Ricky Martin”.
Los intelectuales de todo nuestro país debatían sobre la importancia de “El Loro” en la sociedad actual, plagada de melancolía y un robotizado estilo de vida, “El Loro’ era la clave de nuestra existencia, el eslabón perdido entre experiencia y juventud.
Win Wenders compró los derechos de “El Loro” y lanzó una nueva línea de pantimedias, cuya campaña protagonizó Trent Reznor y Belinda, realizó una miniserie y un par de Comics (que Stan Lee apadrinó), todo el maldito país estaba invadido por “El Loro”,
“El Loro” se convirtió en una leyenda urbana, decían que si repetías 3 veces “El Loro” en el espejo, saltaba Cher desnuda y te cortaba los genitales; rápidamente el tema de “El Loro” paso desapercibido, y nadie volvió a hablar de él.
-No te preocupes, estás muerto-
Un párrafo del diario decía: Prohíben banquetes a la japonesa: sobre chicas desnudas. Las jóvenes permanecían tendidas boca abajo “tranquilamente” mientras los clientes comían siguiendo una “antigua tradición japonesa”.
El sushi se servía sobre los cuerpos desnudos de las universitarias, su flujo vaginal se utilizaba como dip para sus aperitivos, en la entrada del lugar decía: Leche tibia gratis, todo lo que pueda comer por un dólar. A raíz de esto la secretaria de alimentos prohibió cualquier tipo de desnudez con fines alimenticios y de entretenimiento.
-Burbujas de Kool-Aid coaguladas sobre comida china barata del subterráneo-
“Era pequeña pero igual me excitaba, todavía no aprendía a hablar y ya hacía un maravilloso sexo oral”, decía la nueva campaña de pañales So Naïve, que fanfarroneaba con la frase: si absorbe todo el esperma, que no absorberá.
Los bebés de este milenio habían aprendido a ir al baño desde recién nacidos, gracias a un programa infantil de Tv. , las industrias pañaleras tuvieron que convertirse en genocidas para subsistir, pero gracias al más reciente acuerdo de paz celebrado en Viena, las compañías de pañales tenían autorizado poner droga en los materiales usados para fabricar sus productos, y así continuar ofertando artículos de la misma calidad pero más adictivos y confortables.
*El líquido era morado y brotaba de entre las piernas, una llaga profunda preexistía en el retrovisor de la marquesina, si el grito era dorado y fumigaba hasta quebrar 216 huesos perforando algunos órganos no-vitales, es doloroso al principio pero después te mueres, y ya sólo hay música electrónica. El beat de Betty Loop por siempre.
Cuando era bebé tenía un amigo llamado René, robábamos pañales de LSD que mi vecina Peggy colgaba en su tendedero, cuando cumplí un año y medio ya había probado pañales con: morfina, bencedrina, mescalina, toracina, reserpina y tolserol.
Nuestro dealer “Gonzo”, un chico de 5 años, había sido adicto a los pañales de Heroína desde los dos meses de edad, la droga lo estaba acabando en verdad, su piel tenía cierto tono azul cándido y su nariz (donde aplicaba sus inyecciones) mostraba alguna reacción secundaria a su adicción, una especie de inflamación sobresaliente. Otro caso era “Ruffo” (el negro del grupo), asociaba su adicción a los pañales de metanfetaminas con canciones de: Pet Shop Boys, Erasure, Duran Duran y New Order; Su estado mental era un completo misterio, sus amigos sólo sabían que le gustaba la música de maricas y la ropa Gap, una vez lo sorprendieron tocando una canción de Elton John en el baño (por eso de la acústica), nunca volvió a ser el mismo.
Cierta ocasión René tuvo una sobredosis de talco para pompis rosaditas, no lo soporto, ese día murió un poco de mí también, pero en fin…
Por esas fechas nació mi hermanita “B.J.”, mamá murió colgada del cable de Tv. En el quinto piso, papá suplanto a mamá en todos los aspectos: Cocinaba, lavaba, limpiaba y hasta amamantaba a B.J., papá consentía muchísimo a mi hermanita, termino comprándole esa nueva línea de Barbies que menstruaban 5 días al mes, en el anuncio del producto decía: con 5% de menstruación real en cada flujo diario, accesorios no incluidos.
Yo estuve en rehabilitación, usaba calzoncillos entrenadores con pseudoefedrina, en el centro de adicciones estaba el dibujo de un dinosaurio que decía “Dino a las drogas”, yo me cague en mi madre esos días, vomito tras vomito cargado de sangre y sustancias alucinógenas, curas y choques eléctricos, perdí algunos dientes de leche en el proceso, nunca volví a ser el mismo.
El gobierno prohibió a la compañía So Naïve fabricar más pañales con droga para bebés; optaron por fabricar pañales con droga para animales, los efectos de la adicción y carencia fueron letales, pasaron los meses y miles de animales Junkies rondaban las calles en búsqueda de un trozo de pañal; el gobierno puso en rehabilitación a los animales y le prohibió a la compañía So Naïve fabricar pañales con droga para animales, así que So Naïve decidió darle un giro a su carrera y se convirtió en lo que hoy conocemos como Televisa.
Fin.
